
El 5 de agosto 2009, Steven Tyler, cantante de Aerosmith, sufrió una aparatosa caída desde el escenario durante un concierto cerca de Sturgis, Dakota del Sur. El accidente sucedió cuando un fallo en el sistema de sonido hizo pensar a Steven que sería una buena idea mantener el entusiasmo de la multitud con uno de sus peculiares bailes. Mientras el grupo tocaba los acordes de la canción "Love in an Elevator", el cantante se acercó al borde del escenario con su micrófono e hizo un par de piruetas antes de perder el equilibrio y caer del escenario encima de varios fans. Al ver que Steven Tyler no se levantaba y que la banda seguía tocando, el personal de seguridad corrió en su ayuda. Tras unos angustiosos minutos, Steven por fin pudo ponerse en pie y entre una gran ovación del público fue llevado al backstage. Media hora más tarde el guitarrista Joe Perry salió al escenario e informó a la multitud que su "hermano y camarada" iba a ser llevado al hospital y que no continuaría el concierto. Steven se había herido en la cabeza, en el cuello y se había roto un hombro. Debido a esta aparatosa caída, Aerosmith se vio obligado a cancelar el resto de la gira. Pocos días después, Steven Tyler fue visto con su brazo en cabrestillo comprando alcohol en una tienda de licores en Massachusetts, lo que llevó a varios periódicos sensacionalistas a sugerir que el cantante estaba borracho en el momento del accidente.
Fuente: Huffingtonpost
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