
"No hay la menor duda de que si me hubieran llevado con ellos, esa noche me habría matado también. Los asientos estaban todos aplastados en un pequeño espacio", reflexionaba Rolan, el hijo de la pareja, años después. El funeral de Marc fue muy emotivo, con miles de fans llorando mientras su ataúd, cubierto por un enorme cisne blanco de flores, era incinerado en el crematorio de Golders Green. Rod Stewart, Elton John y David Bowie estuvieron presentes en la ceremonia y en la capilla. Para Bowie aquella muerte se convirtió en una auténtica pesadilla. Años antes una gitana le había leído la mano y le había dicho que él, Jimi Hendrix y Marc Bolan eran una especie de fenómeno místico y que sólo estaban destinados a estar en este mundo unos pocos años. Bowie se tomó la predicción a risa, ya que el único que había muerto era Jimi Hendrix. Después de la muerte de Bolan, Bowie recordó lo que le había dicho aquella bruja y empezó a tener miedo de todo. Por si esto fuera poco, tres días antes de la muerte de Marc, ambos habían participado en un show televisivo y sucedió algo que Bowie tomó como un mal presagio. Habían compuesto juntos la canción "Sleeping with you" y tenían que cantarla juntos, pero el escenario era demasiado estrecho para ambos. Al empezar a cantar Marc se cayó y se hizo unos cuantos rasguños. Cuando intentó repetir la canción, los técnicos se negaron a hacer otra toma. Esta fue la última imagen de Marc Bolan vivo: cayéndose y con Bowie entre las sombras con cara de circunstancias. Tras la muerte del cantante, Gloria y su hijo se quedaron prácticamente en la calle. Marc no pudo solucionar todos los detalles de su divorcio y la ley no reconocía a los hijos ilegítimos como herederos. Al enterarse de que Gloria y Rolan estaban casi en la indigencia, David Bowie fue al rescate y pagó la manutención y educación del niño hasta su mayoría de edad. Bowie nunca ha hablado de esto públicamente. Años más tarde, tras una larga batalla en los tribunales, por fin Gloria y Rolan recibieron la parte que les correspondía de la herencia de Marc Bolan y se acabaron los problemas financieros para ellos. En la actualidad Gloria Jones vive en Sierra Leona, en el lugar donde Marc Bolan escribió su último poema de amor: "Aunque las rosas no lleguen en la primavera de este año, yo siempre te estaré esperando, cariño".

















