

El guitarrista que había pasado la mayor parte de sus años de adolescente soñando con tener la oportunidad de audicionar para Ozzy Osbourne, tan sólo tuvo que tocar una sola nota para que Ozzy lo contratara. Lo mismo había sucedido años antes, cuando Ozzy Osbourne conoció a Randy Rhoads. Cuando Zakk por fin consiguió su sueño decidió que su guitarra tenía que tener algo especial que lo hiciera destacar, al igual que destacó Randy Rhoads con su guitarra de lunares blancos. Zakk llevó su vieja Les Paul de color crema a un amigo suyo para que la decorara como el cartel de la película "Vértigo", pero terminó pareciéndose a una diana. Cuando vio su guitarra no pudo evitar reíse ya que no era lo que él esperaba, pero terminó adoptando ese diseño como propio, y desde entonces se ha convertido en el símbolo de identidad de Zakk Wylde. Años más tarde Zakk perdió su querida The Grail. El disgusto fue tremendo, pero finalmente la recuperó cuando un fan que la había encontrado casualmente se la devolvió: "Mi guitarra se cayó del camión. ¡Dios!, me partió el corazón, pensé que la había perdido para siempre. Un día, un hombre entró en una casa de empeño y la vio a la venta por 250 dólares. La compró y se la llevó a casa. Aquel hombre había leído en alguna parte que yo había perdido mi guitarra y que la estaba buscando. Le quitó las pastillas y, efectivamente, vio "ZW" debajo de ellas. Se puso en contacto conmigo y ¡mi niña volvió a mí de nuevo!".
Fuente: Gibson




























