05 mayo 2006


El 27 de febrero de 1977, Keith Richards fue arrestado por tenencia de drogas en un hotel de Toronto, Canadá, cuando 15 policías encontraron 29 gramos de heroína en su habitación. Pero las cosas cambiaron cuando la policía declaró que lo acusaba de traficar, un delito penado entre 7 años de prisión y cadena perpetua. Después de varias semanas de incertidumbres y negociaciones, la pena le fue conmutada por una acción benéfica: dos conciertos gratuitos para los invidentes en Toronto.

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