En el año 2002 una fotografía que mostraba las gafas de John Lennon cubiertas de sangre se subastó en Londres con fines benéficos. En la fotografía, tomada por Yoko Ono, se puede ver las famosas gafas al lado de un vaso de agua en la ventana del apartamento neoyorquino donde vivieron durante muchos años. Unos años después, las gafas que utilizó John Lennon en su viaje a Tokio en 1966 junto a los Beatles, fueron subastadas y compradas por un sujeto que prefirió mantenerse en el anonimato por una cifra no revelada, que de cualquier manera superó el precio base de un millón de libras esterlinas. John Lennon regaló esas gafas a Junishi Yori, traductor de la banda en su única gira por Japón, y las llevó puestas en una de las tres actuaciones que la banda dio en el Budokkan Hall de Tokio. Lennon se hizo amigo de Yore y antes de que los dos se separaran, intercambiaron regalos. Lennon le dio sus gafas a Yore, y éste le dio al músico unas tazas de cobre. Yori le quitó los cristales en diciembre de 1980 en señal de duelo y respeto por la muerte de Lennon, como se hace tradicionalmente en la cultura japonesa que exige la retirada de los mismos para que el alma pueda ver la vida después de la muerte. Uno de los directivos de la casa de subastas, especializada en memorabilias musicales y encargada de organizar la operación, dijo que les estaba terminantemente prohibido revelar la cantidad por la que fueron vendidas debido a un contrato de confidencialidad que firmaron con el comprador.
