En el verano de 1966, las protestas contra la guerra en Vietnam se convirtieron en disturbios en el Sunset Boulevard de Los Ángeles. Y una banda de rock desconocida llamada The Doors aterrizó en el Whisky a Go Go, un club en el Sunset Strip. Cuando Ronnie Harran, la mujer que hacía las reservas en el Whisky, finalmente vio tocar a los Doors, quedó impresionada por la seducción primitiva de Morrison sobre el escenario y le ofreció al grupo ser la banda de la casa. A partir de entonces los Doors se convirtieron en los teloneros de los artistas principales y comenzaron a tocar dos sets por noche. En ese momento, los Doors sólo tenían unas quince canciones. Hacían algunos covers de blues de James Brown y Chicago, pero tener que tocar dos sets por noche obligó al grupo a expandir literalmente su repertorio. Al poco tiempo la banda de la casa ya tenía sus propios seguidores y el Whisky se convirtió en el destino de los tipos de la contracultura local. Una noche de Agosto, Morrison no apareció para el primer set de los Doors y la banda tocó sin él. Manzarek y los demás tuvieron que ocuparse de las voces, pero uno de los dueños del Whisky, Phil Tanzini, estaba furioso y exigió que trajeran a Morrison a tiempo para el segundo set. El grupo encontró a Morrison en su apartamento. Tenía puesto sólo el calzoncillo y estaba en pleno viaje de ácido, pero lograron llevarlo al Whisky a tiempo para el segundo set. "Jim estaba un poco volado por las drogas, pero entero", recuerda Manzarek. "Pero entonces, después del tercer tema, se da la vuelta y me dice: Toquemos 'The End'. Yo le dije: Jim, vamos sólo por el tercer tema".

La banda, previsiblemente, tendía a reservar "The End" para el final. Aún así, el grupo aceptó la propuesta de Morrison y empezaron a tocar la canción. "Hay una parte en la que Morrison hace una pequeña improvisación y ahí extendió la mano para calmarnos", dice Manzarek. Y, por primera vez, dijo: "El asesino se despertó antes del amanecer. Se puso las botas". Cuando dijo: "Padre, quiero matarte", nunca habíamos oído eso antes, pero yo pensé: "Sé lo que viene. Por favor, no lo hagas". Pero Morrison lo hizo. Cuando aulló "Madre, te quiero follar", la banda, que había acompañado suavemente su recitado, entró en acción. Como relata Manzarek: "John Densmore golpeaba la batería, yo aporreaba el órgano, Robby Krieger hacía gritar a su guitarra como un hada que anuncia la muerte y se desató el infierno. La gente empezó a bailar como loca. Todos entraron en una locura desenfrenada. Era una locura griega. Edipo Rey había sido exorcizado ahí mismo, en el Sunset Strip". Los Doors se bajaron del escenario pensando que habían dado un golpe mortal y lo habían hecho. También habían ofendido el sentido de propiedad de Tanzini, que fue detrás del escenario y le preguntó a Morrison: "¿Cómo diablos puedes decir eso sobre tu madre?" Y ahí mismo echó a la banda. Krieger preguntó: "¿Quiere que toquemos el fin de semana o nos damos por despedidos esta noche?" Tanzini pensó un momento y dijo: "De acuerdo. Toquen hasta el domingo. Después están despedidos". Al final, las cosas se resolvieron para los Doors. Dos días antes, la banda había firmado con Elektra Records. Pronto el Whisky A Go Go se convirtió en el lugar preferido de las GTO 's y otras groupies de la escena de Los Ángeles, y hoy en día está catalogado como uno de los lugares más importantes de la historia del rock donde todavía se albergan una serie de bandas cada noche.